La ofrenda del Ejército del Aire de la corona que luce la Virgen y la bendición de la Barriada Militar de San Juan, principales hitos

José Antonio Hinojosa, hermano de San Isidoro y Medalla al Mérito Aeronáutico, analiza la estrecha relación entre el Ejército del Aire y la Hermandad de San Isidoro a partir de finales de los años 30.

Las actas de los cabildos realizado por la Junta de Gobierno de la Hermandad reflejan una vinculación que se intensifica cada Viernes Santo, durante la salida procesional de la Cofradía. Tablada rinde homenaje en este destacado día a la Virgen de Loreto como titular de la cofradía y patrona de la Gloriosa Aviación Española en su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.

En 1939 se acuerda por unanimidad nombrar Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de Las Tres Caídas al Excelentísimo Sr. General Jefe del Aire y otro momento importante fue 1950, en el cual se hizo entrega por parte del Ejército del Aire de la corona que porta desde entonces cada Viernes Santo en la Estación de Penitencia la Virgen de Loreto. La designación de la fecha para este acontecimiento fue el 26 de febrero de 1950, a propuesta del propio ejército para que así pudiese estar presente el Sr. Ministro. Este ha sido el día más importante vivido en común por las dos corporaciones. Y todo salió, según se recogen en los libros de actas, a la perfección.

A continuación, se celebró la Santa Misa rezada y en el ofertorio el Sr. Cardenal pronunció unas sentidas palabras. A destacar entre las mismas, las que dirigió a los miembros del Ejército del Aire y que decían así “Habéis coronado a la Virgen de Loreto y la proclamáis vuestra Reina, porque la corona es emblema de realeza”. Estas palabras fueron recogidas por el periódico ABC en su edición del 28 de febrero de ese año.

Otro momento importante fue, en 1950, cuando se procedió a la bendición de la Barriada Militar de San Juan de Aznalfarache. Se trataba de un grupo de casas construidas por la Maestranza Aérea en el Cerro de los Sagrados Corazones de San Juan que se pasó a llamar Barriada del Aire. La imagen de Nuestra Señora de Loreto presidió el acto y la barriada quedó bendecida en una sencilla y emotiva celebración.