Entrevista a Mª Ángeles Martín Prats, profesora de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Sevilla

Desde que nace, Tablada se une a Mª Ángeles Martín Prats con un cordón umbilical invisible que, a su vez, se vio reforzado por la profesión de su padre, Juan José Martín Macías, que era piloto y militar de la Base.

Toda su infancia y la historia de su vida está allí. De hecho, los momentos más memorables de su trayectoria tuvieron lugar en Tablada: su comunión, su boda y los bautizos de sus tres hijos. “He vivido aquí toda mi vida, en la Base de Tablada. He veraneado en bases militares. Tablada es mi referente, mi núcleo, mi fortaleza y todo. Yo creo que mis vivencias siempre han estado relacionadas con el ámbito militar”, explica.

También los primeros recuerdos de su vida tienen la base como escenario, ya que corresponden a las exposiciones aéreas que se celebraban en Tablada. Tan sólo tenía tres o cuatro años, sin embargo, recuerda estos espectáculos acrobáticos a la perfección. Esto es, en parte, gracias a que fue ahí donde nació su pasión por los aviones.

Con 16 años pilotó su primer avión, lo que le animó a prepararse las pruebas físicas para entrar en la academia con el objetivo de convertirse en piloto, siguiendo los pasos de su padre. No obstante, se terminó decantando por estudiar Física. “Era difícil y me gustaba; Siempre he querido saber el por qué de las cosas, esa curiosidad que te lleva a hacer cosas distintas”, confiesa. “Desde pequeñita tenía curiosidad por saber más de la tecnología de los aviones, por mejorar la seguridad aérea”, lo que le llevó a especializarse en Aviónica tras haber estudiado Física Electrónica y cursado un doctorado en Ingeniería Electrónica.

Tras un duro trabajo, hace diez años fundó, junto con algunos compañeros de profesión, la empresa Skylife Engineering, con una base tecnológica que nace como spin off del Grupo de Tecnología Electrónica de la Universidad de Sevilla.

La actividad de la empresa se centra en el diseño, desarrollo y fabricación de sistemas electrónicos embarcados y herramientas de digitalización, así como todo lo relacionado con la industria, el futuro, entrenadores virtuales, etc., y actualmente cuenta con 35 ingenieros trabajando en ella.

Finalmente, con motivo de su estrecha relación con la Universidad de Sevilla y su interés por que los futuros trabajadores de Aviónica sean instruidos de la mejor y más completa manera posible, logró que la Universidad firmara un acuerdo con el Ejército del Aire, que proporciona a los estudiantes de Ingeniería de la Universidad la oportunidad de hacer prácticas en las distintas bases militares de España. Algo que supone un gran valor añadido ya que, de esta manera, los alumnos están en contacto directo con los aviones, motores y sistemas, lo que facilita enormemente su aprendizaje.

Toda su infancia y la historia de su vida está allí. De hecho, los momentos más memorables de su trayectoria tuvieron lugar en Tablada: su comunión, su boda y los bautizos de sus tres hijos. “He vivido aquí toda mi vida, en la Base de Tablada. He veraneado en bases militares. Tablada es mi referente, mi núcleo, mi fortaleza y todo. Yo creo que mis vivencias siempre han estado relacionadas con el ámbito militar”, explica.

También los primeros recuerdos de su vida tienen la base como escenario, ya que corresponden a las exposiciones aéreas que se celebraban en Tablada. Tan sólo tenía tres o cuatro años, sin embargo, recuerda estos espectáculos acrobáticos a la perfección. Esto es, en parte, gracias a que fue ahí donde nació su pasión por los aviones.

Con 16 años pilotó su primer avión, lo que le animó a prepararse las pruebas físicas para entrar en la academia con el objetivo de convertirse en piloto, siguiendo los pasos de su padre. No obstante, se terminó decantando por estudiar Física. “Era difícil y me gustaba; Siempre he querido saber el por qué de las cosas, esa curiosidad que te lleva a hacer cosas distintas”, confiesa. “Desde pequeñita tenía curiosidad por saber más de la tecnología de los aviones, por mejorar la seguridad aérea”, lo que le llevó a especializarse en Aviónica tras haber estudiado Física Electrónica y cursado un doctorado en Ingeniería Electrónica.

Tras un duro trabajo, hace diez años fundó, junto con algunos compañeros de profesión, la empresa Skylife Engineering, con una base tecnológica que nace como spin off del Grupo de Tecnología Electrónica de la Universidad de Sevilla.

La actividad de la empresa se centra en el diseño, desarrollo y fabricación de sistemas electrónicos embarcados y herramientas de digitalización, así como todo lo relacionado con la industria, el futuro, entrenadores virtuales, etc., y actualmente cuenta con 35 ingenieros trabajando en ella.

Finalmente, con motivo de su estrecha relación con la Universidad de Sevilla y su interés por que los futuros trabajadores de Aviónica sean instruidos de la mejor y más completa manera posible, logró que la Universidad firmara un acuerdo con el Ejército del Aire, que proporciona a los estudiantes de Ingeniería de la Universidad la oportunidad de hacer prácticas en las distintas bases militares de España. Algo que supone un gran valor añadido ya que, de esta manera, los alumnos están en contacto directo con los aviones, motores y sistemas, lo que facilita enormemente su aprendizaje.