Sevilla y la aviación han tenido desde muy temprana hora una relación armoniosa y envidiable, cuyo fruto ha sido que la ciudad acoja, desde hace más de un siglo, la vertiente industrial en la fabricación de aeronaves y la vertiente militar con el primer aeródromo y base militar. Hablamos de la antigua Hispano Aviación y Construcciones Aeronáutica S.A. en el primer caso, y la Base de Tablada y su aeródromo en el segundo.

Esta relación ha supuesto un privilegio para ambas, fructífera para todos desde cualquier punto de vista que apliques, y sobre todo de reconocido prestigio internacional.

Pero para comprender lo expresado, y el afán de Sevilla y los sevillanos en alcanzar el azul murillesco de nuestro cielo, debemos de remontarnos al origen de ese noviazgo entre la ciudad y la aviación, el cual tuvo lugar usando como rampa de lanzamiento a Triana.

La aviación empezaba a ser una realidad que rosaba con la excentricidad. El hacer que un objeto pesado, construido por el hombre, se levantase del suelo y volase era algo extraordinario y ansiado largamente desde la antigüedad. Tras el primer vuelo de Orville Wright  el diecisiete de diciembre del 1903 ( considerado junto a su hermano Wilbur los padres de la aviación), el de Santos Dumont el trece de septiembre de 1906, Louis Breriot el veinticinco de julio de 1909 y el de Juan Oliver Serra en la valenciana Paterna en septiembre del 1909, el a la sazón Alcalde de Sevilla, Don Antonio Halcon y Vinent, convoca un festival aéreo para días después de terminada la feria de Sevilla y que denomina I Semana de la Aviación. Estamos hablando del año 1910. 

Se inscriben al mismo los pilotos franceses Külhing, Tych, Barrier y el belga Ian Olieslaguers.

Los aviones llegan desmontados y el belga Ian decide, tras montar su aparato Bleriot XI, probarlo el día antes de su debut, consiguiendo elevar el aparato. De aquí que el primer vuelo en Sevilla, y por ende en Andalucía, de un aeroplano fue a las 18:30 del día 28 de marzo del 1910. A la postre el Festival lo gano el mencionado Ian Olieslaguers.

Así ha quedado escrita esta página de la historia de la ciudad, gracias a la conjunción del Conde de Halcon, Ian Olieslaguers y Sevilla con los sevillanos.

Esta gesta se realizó en la llamada Dehesa de Tablada, lugar donde se asentó parte de las huestes del Rey Fernando III, a finales del siglo XIII, y que fue cedida a la ciudad por un privilegio real de 1252. En el siglo XV se localizaba en ella un quemadero de la inquisición; y en el XIX-XX un hipódromo con un tiro pichón. Es en ese hipódromo donde tuvo lugar la celebración de del festival aéreo.

Años después, en 1914, el Ayuntamiento cede los terrenos antes mencionado para localizar unas instalaciones que serían la futura Base Aérea de Tablada, inaugurada por Alfonso XIII. Al albur de esta nueva disciplina surgieron empresas que se dedicarían a la fabricación de aeronaves. Así nació, y se localizó también en el barrio de Triana la Hispano Aviación (HA) y Construcciones Aeronáuticas Sociedad Anónima (conocida como CASA y hoy Airbus).

El catalán Damian Mateu Bisa, el suizo Marcos Birkigt y Francisco Aritio Gomez formaron la empresa “Hispano Suiza Fabrica de Automóviles Sociedad Anónima”. Aunque lo más emblemático de esta empresa fue el vehículo modelo “Hispano Suiza Alfonso XIII”, también fabricaba motores de barco; y en 1915 instalaron en Francia unas naves para fabricar motores para la aviación, al rebufo del nacer de la aviación militar.

Además de montar la Hispano Suiza, en 1918, un centro en Guadalajara para fabricar motores y material militar, en 1937 alquilo las naves que la empresa Sociedad Fernandez Palacios tenía como almacén de maderas e hierros en la calle san Jacinto. Colocándole en la entrada el nombre de Hispano Suiza.

Terminada la guerra civil, corría el año 1943, se constituye una sociedad mixta Ejército del Aire-Hispano Suiza con destino a fabricar aviones, principalmente para abastecer al mencionado ejército, con un capital social de 30 millones de pesetas de la época; pasando a denominarse Hispano Aviación, aunque sería conocida como “La Hispano”.

ALMACENES FERNÁNDEZ Y GONZÁLEZ

De sus instalaciones trianeras, y bajo la directriz del propio fabricante Messerchmitt, salieron modelos míticos como él HA 1112 M1L, más conocido por Buchón, cuyos aparatos se utilizaron más tarde en el rodaje de la película “La batalla de Inglaterra” en las instalaciones de la Base de Tablada; él HA 100 “Triana”; y sobre todo el famoso HA 200 “Saeta” y el “Supersaeta”. Él HA 300, un modelo más avanzado, solo se llegó hacer el prototipo, aunque se fabricó un aparato dentro del acuerdo con la RAU y que se encuentra en el Museo de la Técnica de Múnich.

BUCHÓN

En 1923 se había constituido otra empresa Construcciones Aeronauticas S.A. creada por el ingeniero y piloto español Jose Ortiz de Echagüe, con unas instalaciones anexas al aeródromo de Getafe. Durante la guerra civil la planta de Getafe es trasladada a Reus y creado una sucursal en Sabadell. Que curiosamente fue uno de los primeros pilotos que recién inaugurado la base aterrizo en ella. Pensemos que se prendaria de la zona.

Seguidamente, y para el montaje de los hidroaviones, el Sr. Echagüe, se construye otra planta en Cádiz en el año 1926.

Terminada la contienda, y tras conseguir la fabricación de aeronaves bajo licencia alemana, decide Don Jose Ortiz montar otra planta en Sevilla, está situada próxima al aeródromo de Tablada, comunicándola a las pistas de dicho aeródromo para que los aparatos fabricados pudiesen pasar a las pistas de dicho aeródromo. Estamos hablando de un empiece del montaje de las instalaciones en 1938 y comienzo del funcionamiento en 1940-1941

VISTA AÉREA DE AIRBUS TABLADA Y BASE

Construida en los terrenos de Obras del Puerto, conocidos como Cortijo del Batan y donde antiguamente se mantenían a los toros bravos que saldrían posteriormente a la plaza de toros de la Maestranza, y con las siguientes condiciones: solo seria para uso industrial aeronáutico y con un plazo de iniciación de seis meses y termino en treinta meses (99.000 metros cuadrados a seis pesetas de entonces el metro cuadrado). Ya tenemos juntas dos instalaciones cruciales en la historia española de la aeronáutica

El diseño del edificio de oficinas se encargó al ingeniero Beamon, autor entre otros del Ayuntamiento de Vigo o el antiguo estadio del Benfica. Sin embargo, la nave principal de fabricación, antiguamente la única con que contaba las instalaciones, se encargó a la empresa La Basconia y a los altos Hornos de Vizcaya. Se termino en 1940, e inaugurada en 1942, aunque empezó su actividad industrial en 1941.

En ella, y bajo licencia de Heinkel, se construyeron para el ejército del aire los que se conocían popularmente como “Pedros”, y que tenían la denominación oficial de H-16 y posteriormente C-211, los que eran conocido en la II Guerra Mundial como Heinkel-111. De ellos se construyeron 77 tipo bombarderos, 23 de reconocimiento, 15 de butacas y otros 15 con doble mando para escuela. Posteriormente se encargaron otros 70 con cambio de motorización.

Estos se pasaban a las pistas del aeródromo por la conexión que entre ambas instalaciones tenían al efecto.También se fabricó la avioneta de enlace Dornier DO-27, que a modo de curiosidad fue el modelo de avión que hizo el ultimo despegue desde las pistas del aeródromo en 1990.Tras este se empezó con diseños propios y no por patentes compradas, como el C-201 Alcotan, el C-202 Halcon y el mítico C-207 Azor.

De sus instalaciones, tras una travesía del desierto industrial en la que se fabricaron elementos para Vespa, Seat, o Talgo, se han fabricado partes del fuselaje Mercure, por la colaboración con la Marcel-Dassau entre 1969 y 1971. Primera colaboración entre varios países de Europa.

Posterior a la fabricación de los “Pedros”, vino la segunda época dorada de la empresa situada como hermana de la Base, al llegar la revolución de la colaboración con Nortrop con los F 5. Este caza supersónico ligero, aun hoy en servicio, creo una infraestructura técnica e ingenieril que marco el futuro. Es en esta época, entre 1071 y 1975 en que tiene lugar las negociaciones para la integración de la Hispano Aviación en Construcciones Aeronáuticas.

GRADA DEL F5

La tercera época dorada se da con el diseño y fabricación del C-212 “Aviocar”. Con este avión, preparado para aterrizaje y despegue en pista corta y no preparada, se lanzó una gran época de las instalaciones de CASA en la Avenida Garcia Morato, en cuyas instalaciones coincidió su montaje con el del C-101 “Aviojet”, un casa ligero y de entrenamiento cuya silueta todos conocemos por ser el aparato que usa la patrulla Águila del Ejército del Aire para sus exhibiciones. Este avión vino por el proyecto ya en ciernes de la oficina de diseño de HA y que venía denominado como Alacran.

Posteriormente en este centro se construiría parte de su estructura y/o fuselaje del C-235, del CN-295, del MD-11, tuberías para el Arian o las toberas del Mirage, avión que hoy preside la entrada del ACAR. Mas recientemente se fabrican estructuras para el Falcon 7X, para el A 400 M y Eurofhiter, pero ya siendo parte de la estructura empresarial de AIRBUS.

Nunca pensaron los señores Olieslaguers y Antonio Halcon la trascendencia que tendría para la ciudad y los sevillanos la imaginación de incluir un Festival Aéreo dentro de las actividades festivas. En el desarrollo de la ciudad, un porcentaje importante del mismo lo ha tenido la aeronáutica. La impronta que la base de Tablada y las dos empresas fabricantes de aviones, “La Hispano” y CASA, han tenido en la ciudad ha sido de un nivel importante. Ha permitido que se identifique ambas con los sevillanos y la aviación. La economía de la ciudad se ha visto influenciada, de manera importante y satisfactoria, teniendo en cuanta que ha sido y es un modus vivendi importante para nuestros conciudadanos. La cifra de sevillanos, y no sevillanos, que han desarrollado su carrera profesional en el seno de ellas se nos escapa, pero ha sido muy importante.

Actualmente la industria aeroespacial sevillana es un polo económico, tecnológico e industrial importante en España y en Europa y ha supuesto, creo, un logo representativo de la ciudad, como hemos visto en las singulares Semanas del Espacio organizadas, y sobre todo en el año pasado con la presidencia de las Ciudades Arián (CVA) que ostento Sevilla.

31 de mayo del 2020
José Manuel Leon Asuero
Asociación Jubilados Airbus Sevilla