José Manuel León Asuero
Asociación Jubilados Airbus Sevilla

La mencionada en el artículo anterior Oficina de Estudios y Proyectos de la Hispano, que dirigía Jose Jaime Ruz, cuenta con la asesoría del ya mencionado Profesor Messerschmitt desde 1952. El buen equipo formado se pone a la tarea de diseñar aviones con motores a reacción avanzados para la aviación militar.

Aprovechan lo aprendido para la fabricación del Triana, se pone a la tarea de un birreactor de entrenamiento y apoyo táctico con cabina presurizada, que será el primero de España.

Para conseguir que el vuelo del prototipo se realice, estamos hablando ya del 1955, se trabaja frenéticamente en la oficina de proyecto y en los talleres, sobre todo. Se denominará técnicamente HA 200, y se conocerá como “Saeta”. Dice Don Mariano Santiago, de cuyas anotaciones tomamos reseñas para estas cuartillas, que el nombre le viene de que se sacrificaron las festividades de la Semana Santa de aquel año para avanzar en los últimos detalles del proyecto, y que los componentes del equipo cantaban saetas durante los trabajos, dándole nombre al avión. Sea así o no, el “Saeta” fue el emblema principal por el que se conoce a la Hispano Aviación.

Con vista a este proyecto, y a otros que la dirección de la Hispano preveía, se construye una nueva Factoría en San Pablo, de cuyas pistas despegó el 12 de agosto el prototipo HA 200, que montaba motores de Enmasa. Pero no es hasta enero de 1957 que vuela el segundo prototipo (lo vemos en la fotografía sobre la Plaza de España), con las modificaciones de lo detectado en el primero, como la “evacuación interna del calor del motor”. Es en 1958 que se recibe el primer pedido de 10 aviones para el Ejército Español.

Por este avión se interesaron la empresa americana Lear y Luftwaffe alemana. La primera desearía que, manteniendo las características exteriores y sistemas, se convirtiese en versión para ejecutivos con pocas plazas. Se diseñó y construyó un fuselaje para la demostración. Gustó, pero no llegó a fabricarse dado las carencias comerciales y sobre todo financieras de la época. En cuanto a la Luftwaffe no llegó a cuajar la colaboración con la Hispano, aunque se le puso el nombre de “flecha” al avión que pretendían construir.

El programa del Saeta sufrió un freno derivado del largo tiempo que duró la evaluación y homologación del Instituto Nacional de Técnica Aeronáutica. Así en 1963 se autoriza el lanzamiento. Se llegó a construir 115 a lo largo del tiempo, siendo dado de baja en el ejército en 1981.

Aunque con las dos empresas americanas y alemanes no llegó a cuajar la colaboración, sí lo hizo con la RAU (Repúblicas Árabes Unidas) de Egipto, Siria y Libia en 1959. Con ellos se firma el montaje de 30 aeronaves “Saeta”, que allí se denominó “Al Kahira” (lo vemos en la foto superior con las siglas en árabe), que fueron destruidos en la pista durante Guerra de los Seis Días por la aviación israelí; incluida la fábrica egipcia Helwan donde se montaban. Como dato curioso se pusieron falsos saetas en la pista para distraer al enemigo, pero destruyeron los verdaderos y no tocaron ninguno de los colocados como cebos pata despistar, según nos recuerda Don Mariano Santiago.

Aún hoy podemos contemplar, en Sevilla, dos unidades expuestas a la vista de todos. Una en la entrada de la Urbanización La Motilla, en el término municipal de Dos Hermanas, ya que es el emblema de dicha urbanización. El otro en la entrada de las instalaciones del Centro de Airbus en la Zona Norte Pre-FAL de San Pablo.

Bibliografía:

  • Historia de la Industria Aeronáutica de Andalucía (Don Mariano Santiago)
  • Avión HA 100 Triana (Don Miguel Angel Sanz Gonzalez)
  • Innovación y Desarrollo de la Aeronáutica en Andalucía (CTA)
  • Memoria Profesional (Don Fco. Corral Salinas)
  • Fascículos de Noticias CASA (artículos de J. M. Leon Asuero)