Recuerda con cariño una época en la que se forjó su vocación y pudo hacer muchos amigos

Federico Argüelles Martín conserva muy buenos recuerdos de su paso por el Acuartelamiento Aéreo de Tablada. “Realicé mi servicio militar en el año 68, y estuve destinado en la Farmacia”, explica con orgullo. “Recuerdo que tenía un cabo muy competente: el cabo Arsenio. Gracias a las facilidades que me ofreció el Ejército del Aire, pude simultanear mi servicio militar con el ejercicio de mi carrera de Medicina, que terminé afortunadamente sin repetir ningún curso”.

Federico se especializó en la rama de Pediatría, una disciplina que además ha sido su pasión. Actualmente se encuentra retirado, dedicándose exclusivamente al ejercicio privado, y ha disfrutado mucho con su vuelta a Tablada.