En 1982, la promesa de crear una Hermandad Rociera en favor de la pronta recuperación de un enfermo, supone el germen de un movimiento rociero de feligreses, que anualmente se desplazaban a la Ermita del Rocío para oír Misa y rendirle culto a la Santísima Virgen, que culmina en el año 1992, concretamente el día 7 de febrero, con el inicio de unos cultos en honor de la Santísima Virgen del Rocío en la Parroquia de Loreto del ACAR Tablada, alentados por el propio Párroco, en los que se montaba un altar con una imagen de la Virgen del Rocío en cerámica, donada por un grupo de devotas y que actualmente preside nuestra Casa Hermandad.

El 28 de octubre de 1996, el Arzobispado Castrense remite la aprobación de los estatutos como Asociación Castrense de Ntra. Sra. Del Rocío, previa celebración de una Asamblea General el día 20 del mismo. Un año después, el 17 de noviembre de 1997, el Arzobispo Castrense D. José Manuel Estepa Llaurens decreta el reconocimiento, como asociación pública, de la

Hermandad Castrense de Ntra. Sra. Del Rocío, dentro de su jurisdicción. La Hermandad tiene su Sede Canónica en la Parroquia Castrense Ntra Sra. de Loreto de Tablada, en Sevilla. El día 16 de noviembre de 2006, fecha que perdurará en la memoria por siempre, el Simpecado de la Hermandad Castrense entra por primera vez en la Parroquia. El artífice del diseño definitivo del Simpecado y bordador del mismo es D. Francisco Carrera Iglesias, gran artista de la ciudad de Sevilla.

El 21 de julio de 2.009 se firmó en el afamadísimo taller de carpintería de D. Pedro Guzmán, en Bollullos de la Mitación, el contrato para la realización de una Carreta para Simpecado apta para el tiro de bueyes y de mulas. Las maderas utilizadas para la carreta son encina, roble, sapelli y pino.

En Cabildo extraordinario celebrado en la noche del martes 15 de enero de 2013, la Junta de Gobierno de la Hermandad Matriz de Almonte, acordó la admisión como Hermandad Filial a la Hermandad Castrense del Rocío, inscrita en el Registro Oficial de Hermandades Filiales con el número 112 de antigüedad.

A día de hoy El Hermano Mayor D. Alejandro L. Castro Morales cree firmemente que el mayor patrimonio de una Hermandad son sus propios Hermanos. Todos tenemos que “arrimar el hombro”. Y para ello, nada mejor que unirnos entorno a la nueva Junta de Gobierno que con tanta ilusión comienza su andadura, apoyando sus proyectos e iniciativas, asistiendo a los cultos y actos y colaborando en cuantas actividades se organicen, pues así contribuiremos al engrandecimiento de nuestra querida Hermandad.