Con la aventura festiva del belga Olieslager en el que fue hipódromo de Sevilla, y la posterior industrial de Damián Mateu Bisa, Marcos Birkigt y Francisco Aritio Gomez con la Hispano Suiza se inicia lo que comenzó siendo una aventura en el campo de la aeronáutica sevillana, y ha acabado siendo un tejido industrial puntero, con gran influencia en el producto interior bruto de la ciudad, con gran reconocimiento internacional por la calidad de sus productos.

Siempre se ha dicho que Triana se divide en dos, la alfarera y la marinera. Pero pensando en que la industria aeronáutica sevillana tiene su origen en dicho barrio sevillano, yo me atrevería decir que hay una tercera Triana industrial, que comienza con esta andadura aeronáutica.

Para continuar con los inicios de esta industria hay que retrotraerse a la Guadalajara del 1918. En esta ciudad se construye una sucursal de la mencionada fabrica que la Hispano Suiza monta en Francia en 1915 para la fabricación de motores de aviones. La mayoría de aeroplanos de la Gran Guerra, independientemente del bando contendiente, montaba los motores de esta empresa del que se llegaron a fabricar unos 50.000 motores.

Esta de Guadalajara aumento su producción con la fabricación de camiones y diverso material militar; fabrica que durante la Guerra Civil española se traslado a Alicante, pasando a denominarse Servicio de Aviación y Fabricación, donde montan y repararlas unidades del modelo Policarpov.

La división de aviones y material militar, pasada la contienda, se constituye como la conocida ENASA, que fabrico el mítico camión Pegaso.

Pero a Sevilla pasa al centro de la industria aeronáutica que la Hispano Suiza monta para la reparación de aviones con los ya mencionamos almacenes de la Sociedad de Fernandez Palacios, alquilados por los dueños de la Hispano Suiza desde Francia, donde residían, con el fin de reparar aviones.

Terminada la contienda civil, se forma en 1943 una sociedad que podríamos denominar mixta Ejército del Aire- Hispano Suiza que se denominó “Hispano Aviación”. Era una especie de seminacionalizacion, que comenzó con un capital inicial de 30 millones de pesetas de la época, cuya sede continuó siendo los talleres de la trianera calle san Jacinto, los antiguos almacenes de maderas e hierros.

En estos talleres de la Hispano Aviación, que popularmente se le conocía y conoce cariñosamente como “La Hispano” y que en la foto superior están los empleados celebrando el premio de la lotería que aquel año les toco, se obtiene la licencia de la marca Messerchmitt para la fabricación de avión caza BF 109 de dicha marca, del cual encargaría el ejercito 200 aparatos entre 1942 y 1960. Observar en la foto anterior que aún tiene en la fachada el logotipo el de la marca de coches Hispano Suiza, no la garza que fue por el que se le conocía y que es posterior.

Es en 1951 cuando la dirección de la empresa decide contratar al mismísimo ingeniero Willy Messerchmitt, con la idea de establecer nuevos diseños de aviones de entrenamiento y reactores.

14 de mayo de 1952: el Profesor W. Messerchmitt entre el Sr. Taboada (director de la Hispano) y el Sr Gallarza (ministro del Aire) dentro de las instalaciones fabriles de San Jacinto.

Al BF 109, que se fabricó en Sevilla como Me 1109 se le montaron motores Hispano Suiza, y posteriormente se le cambio la denominación por HA 1112 con motores Rolls Royce Merlín, pero tanto los profesionales de la aviación como los aficionados lo conocen como “Buchón”, porque a diferencia del alemán, este tiene un buche en la parte inferior del motor, a semejanza del buche de las palomas.

Aquí vemos un buchón sobrevolando la calle Luis Montoto

El buchón, del que ya hemos dicho que se encargaron doscientos aparatos, ha pasado a la posteridad porque los ejemplares que se conservaron fueron usados por el director de cine Guy Hamilton para rodar los combates aéreos de la película de 1969 “La batalla de Inglaterra”, que recrea la “operación león marino” ideada por el ejército alemán para invadir Inglaterra.

Para nosotros es importante porque gran parte de la misma se rodó en Sevilla, en la Base de Tablada, de la que el año pasado se cumplió cincuenta años.

Finalmente, del modelo “Buchón” se construyeron 238 unidades como marca la placa del que se expone en la siguiente fotografía, y que dejaron de funcionar en 1965.

Jose Manuel León Asuero
Asociación Jubilados Airbus Sevilla