Es el residente mayor del Acuartelamiento, donde lleva toda su vida. Nació en el ACAR de Tablada y lo asegura con rotundidad: “De aquí no quiero salir”. Segundo Vaya Ballabriga se enorgullece de ser el residente de mayor edad. “Vivo en las primeras casas que se hicieron en Tablada para el mantenimiento de la base. Mi padre era cocinero y me crié viendo aviones. Ahora llevo 14 años jubilado y mis distracciones son el huerto y mis animales”.

Además de pertenecer a la Asociación de Amigos de Tablada, Segundo Vaya dedica todo su tiempo a Tablada, el lugar donde creció y se formó para trabajar durante medio siglo en Construcciones Aeronáuticas tras hacer la maestría en la Escuela de Peritos. Por sus manos han pasado muchos de los aviones que se fabricaban y ensamblaban en la ciudad. El Acuartelamiento ha sido y es su vida, además del lugar donde se siente más feliz y tiene a sus amigos. Porque, como él mismo afirma, “por mi edad los amigos lo que me quedan prácticamente son militares”.