IN MEMORIAM

Finalizó 2020 con sentimiento agridulce, más de lo primero que de lo segundo, tras unas Navidades que fueron un espejismo de respiro para lo que aún tenía que venir.

Se cerraba un año en el que la inesperada pandemia había dado al traste con todo el trabajo de preparación realizado de cara al ambicioso programa de eventos que compondrían nuestro Centenario.

Se nos arrebataba un año de nuestras vidas, un año que era especialmente importante para muchos. Sin embargo, por encima de esta desgracia, hemos visto como la COVID_19 se ha llevado a gran número de familiares, compañeros y amigos, gente de nuestro entorno sin darnos la oportunidad de una despedida digna.

Son muchos pero, entre ellos, quiero recordar hoy a dos personas respetadas y queridas en el entorno de Tablada cuya pérdida nos ha dejado un vacío enorme.

El Teniente D. Manuel Fernández Carmona, “Manolo Carmona”, era en estos años una figura clave en las celebraciones de nuestra Parroquia donde ejercía de lector habitual y, ocasionalmente, de acólito de oportunidad siempre dispuesto a echar una mano a D. Andrés cuando faltaban nuestros jóvenes “titulares”.

Manolo Carmona ingresó en el EA en 1964, en la Escuela de Automóviles y, salvo su primer destino en el Cuartel General del Aire en 1967, desde 1969 pasó a prestar sus servicios en el entonces 2º Escuadrón de Automóviles de Tablada hasta su pase a la reserva en 2010.

Sus hábiles manos al volante fueron las responsables de trasladar, en incontables ocasiones y con profesional seguridad, a un nutridísimo grupo de Generales que han pasado por estas instalaciones en sus diversas épocas.

Pero si hay algo que todos hemos podido contrastar, y que lo ha caracterizado particularmente durante esta última etapa de su vida, fue su infatigable labor en favor de los más necesitados.

Cuatro años más tarde de la llegada de Manolo Carmona a Tablada, en 1973, lo hacía el entonces Capitán Manuel Ojeda Escobar procedente de la Base Aérea de Morón. Pasó por casi todos los destinos posibles: Escuadrilla de Microondas, Escuadrilla de Policía Aérea, Contraincendios y, como Teniente Coronel, Jefe de Personal, Jefe del Grupo de Automóviles y varios puestos en el Estado Mayor.

Además fue pionero como primer Gerente del Club de Oficiales y, tras su ascenso a Coronel que coincidía con las obras de modernización de la ciudad de Sevilla para la EXPO del 92, era nombrado primer Coronel Jefe del Acuartelamiento Aéreo de Tablada entre 1991 y 1993. Sus últimos años de servicio activo lo fueron destinado en el Sector Aéreo.

Recuerda su hijo Curro cómo su padre confesaba que Tablada estaba entre los tres amores de su vida, compartidos con su mujer e hijos y el campo. Y es que Manolo Ojeda era, además, agricultor, firme defensor de las bondades de sus garbanzos de Escacena y muy taurino.

Ambos nos han dejado a lo largo de estos meses de pandemia, con ellos se marcha una buena parte de la historia de Tablada de los últimos 50 años. Nos dejan, sin embargo, su legado, su recuerdo y el fruto de su amor por la milicia y el Ejército del Aire, que supieron inculcar a unos hijos que han tomado el testigo de su espíritu de servicio por España.

Siempre estarán presentes en nuestra memoria.

Siempre serán protagonistas de la historia de Tablada.