La Unidad de Música cierra el ciclo cofrade con esta marcha, una de las más de cuarenta compuestas por el autor

Manuel Marvizón es el autor de la marcha con la que la Unidad de Música cierra su homenaje a la Semana Santa. Y no es la primera vez que una pieza de Marvizón Carvallo resuena en el Acuartelamiento, pues el destacado compositor tuvo un importante papel en la celebración del centenario de la creación del acuartelamiento aéreo y cuando puso la música a unas sevillanas, compuesta por Paco Robles e interpretadas por los del Río, dedicadas a Tablada.

Esta vez, el compositor vuelve al ACAR con “Santa Cruz”, una marcha compuesta en el año 2007 en homenaje al centenario de la Hermandad de Santa Cruz, y dedicada a su abuelo materno, José María Carvallo, que le enseñó muchas cosas: “paseos por el barrio de Santa Cruz, Sevilla, la Hermandad y la vida”, según explica el compositor. Con esta obra, ya son 42 las marchas procesionales que Marvizón ha compuesto. Le resulta imposible quedarse solo con una, ya que “son como los niños, todas son especiales”. Pero confiesa que la más especial es la última que ha compuesto, porque es la que está viviendo en ese momento y la más novedosa. La ha hecho en una semana y está dedicada al Gran Poder, algo que antes era impensable para él debido al tremendo respeto que le tiene a la imagen y a la fe que le tiene Sevilla al Señor. Pero finalmente se animó a componerla y está muy contento con el resultado.

Por otro lado, admite que otras marchas como la primera que hizo, “Madre Hiniesta”, “Esperanza”, dedicada a la Macarena, “Candelaria”, al pregón de Carlos Herrera, y “Santa Cruz”, en honor a su abuelo, son marchas “hito” en su labor compositiva.

Manuel Marvizón Carvallo está muy contento de que una de las mejores bandas haya interpretado sus partituras. “La Unidad de Música es maravillosa, y el comandante Rafael Peralta ha sacado un rendimiento extraordinario a la unidad. Ha sido un regalo para el oído, han hecho la interpretación que yo tenía en la cabeza, y cuando ves que se interpreta eso que tú has concebido primero, es el regalo perfecto a esa labor compositiva”, declara.

A su vez, Marvizón admite que “es un orgullo” asistir al recital de la Unidad de Música en honor a la Semana Santa y a Sevilla. A Manuel Marvizón Tablada le trae muy buenos recuerdos, porque nació en el barrio de Los Remedios y jugaba con hijos de oficiales de la base al tenis y al futbol durante su adolescencia. Por tanto, de alguna manera, a través de los proyectos llevados a cabo con la base militar, “cierras el círculo de ese niño que jugaba al futbol y al tenis, y pasas a ponerle música a todos esos años que Tablada lleva formando parte del corazón de Sevilla”.