Ramón Ávila recuerda las anteriores ubicaciones de estos destacados departamentos del ACAR

Aunque la historia de Tablada está plasmada en múltiples libros, artículos e investigaciones, hay detalles curiosos de la misma desconocidos para la gran mayoría. Detalles que solo conocen aquellos que han tenido la gran suerte de formar parte de esta base centenaria. Este es el caso de Ramón Ávila Alonso, que lleva más de 40 años vinculado al servicio de Intendencia de Tablada. Cuenta Ramón que este servicio estaba localizado hace varias décadas en los talleres de la Hispanoaviación de la calle San Jacinto, en Triana. Allí se desmontaron los armarios de madera, pieza a pieza, y se llevaron a Tablada, colocándolos exactamente de la misma forma en su nueva ubicación. En las puertas de los armarios, según explica, “pueden verse inscripciones con sus nomenclaturas y con las posiciones que ocupaban en el barrio de Triana”.

El almacén de equipos de protección individual, localizado en el exterior de la sección de Intendencia, también tiene una historia curiosa detrás. En su día fue un colegio de Educación elemental y superior que había en Tablada, que es precisamente la escuela en la que estudió Ramón. “¿Quién me iba a decir que trabajaría en el mismo lugar en el que estudiaba?, recuerda con una sonrisa. “Las vigas de ese colegio, que aparentemente son normales, formaban parte de la parada del tranvía que salía desde Coria del Río y llegaba a Tablada”, explica.